Orgullo tamaulipeco: Julio Pesina
Julio Pesina
Premio Frontera de Palabras por la novela Culpable de nada.
Ya iba siendo hora de unas chelas en Victoria.
Un abrazo.
Nota completa en la sala de prensa del CNCA.
Julio Pesina
Premio Frontera de Palabras por la novela Culpable de nada.
Ya iba siendo hora de unas chelas en Victoria.
Un abrazo.
Nota completa en la sala de prensa del CNCA.
Juan Miguel Pérez-Gómez
por haber obtenido el Premio Estatal de Literatura Tamaulipas 2007 en las categorías de Cuento Y Poesía. Va un abrazo, carnalito. ¿Cuándo las chelas?

Hace, supongo, cerca de veintiséis o veinticinco años, mi madre me llevó a lo que después yo conocería como la Book Fair de la primaria en donde estudié. Entrar a ese amplio cuarto blanco, con amplios ventanales verticales y plenamente iluminado. Las mesas, hasta donde yo podía ver, retacadas de libros. Ese olor a libro que ahora tan fácilmente identifico.
En ese momento mi madre me pidió que seleccionara dos o tres. Supongo que no iba de la mano de ella cuando vi lo que más me llamó la atención: una portada que no se parecía a ninguna de las otras. Ésta, en lugar de los comunes osos, gatitos y personajes habituales de la literatura infantil de aquél entonces, tenía en la portada a un monstruo, así, tal cual, una horrenda bestia, en medio de una selva oscura por la noche. Sus garras, sus cuernos y esos pies descomunales. Miedo combinado con la incipiente necesidad por ver que había detrás de la portada.

La historia es muy sencilla: Max (en su disfraz de lobo) es un niño rebelde que no se cansa de hacer rabiar a su mamá con travesuras, hasta que lo mandan castigado a su habitación sin cenar. Y entonces (esto vale la pena verlo en el libro) su cuarto se transforma en una selva, hasta hacerse el mundo salvaje. Encuentra un barco y navega días y meses y años hasta llegar a donde están las cosas salvajes (Where The Wild Things Are). Ahí, por su carácter explosivo, los monstruos lo nombran rey y festejan con él. Max extraña su hogar y decide regresar, pero los monstruos amenazan con comerlo, pero él ya está en su barco. Llega a su cuarto para encontrar que su cena aún está caliente.

El cuento fue escrito e ilustrado por Maurice Sendak en 1963 y en 1964 recibió la medalla Caldecott (máxima presea para la literatura escrita para niños en EEUU). Quizás el mayor mérito de Sendak radica en que en su narración se tratan las emociones oscuras de los niños. La ira sin control, la hiperactividad (antes de que le llamaran así). Y sobre todo, el uso de los monstruos como metáfora perfecta para los demonios interiores.
Pero el impacto que considero más notable ha sido en mí. Desde entonces (o, más bien, nunca se sabrá si vino primero el huevo o la gallina) mi gusto va por esos rumbos. Una constante búsqueda de lo oscuro, retorcido, maligno, el lado B de las historias. En los juegos infantiles siempre escogía el bando de los malos. Entre más raro y torcido y oscuro el personaje, aún mejor. De ahí (muy probablemente) el placer que encuentro en mi búsqueda estética (Egon Schiel, Goya, El Greco). Y, por otra parte, tanta oscura luz entre las letras: Góngora, Sor Juana, Baudelaire, Rimbaud, Lovecraft, Asimov, Poe (sí, hubo un tiempo), Borges, Sylvia Plath, Tolkien, José Kozer, Pound, Pizarnik, Lezama Lima, Passolini, Efraín Huerta, José Carlos Becerra.

Y al hablar del cine, cosas tan locas como los proyectos en donde han participado los hermanitos Gyllenhaal: Jacob (Jake) protagonizó Donnie Darko (2001) en donde hacía de un adolescente esquizoide, que discutía con un conejo gigante la posibilidad del viaje en el tiempo. Película producida por Drew Barrymore, aborda de una nueva manera el tema del adolescente y el entorno. Vaya que sí es algo que HAY QUE VER. Ese mismo año hizo Bubble Boy (2001), una comedia lograda pero sin pena ni gloria, y posteriormente dos títulos que resultan esenciales: Brokeback Mountain (2005) y Jarhead (2005), ésta última sobre la experiencia de un recluta en la primera guerra en el Golfo Pérsico. Maggie Gyllenhaal participó en Cecil B. DeMented (2000) en donde un grupo de cineastas “underground” secuestra a una estrella de Hollywood y la obligan a actuar en sus filmes. Maggie protagonizó Secretary (2002), en donde interpreta a una joven recién egresada de un hospital para trastornos mentales, que obtiene un empleo como secretaria, donde la relación con su jefe se torna sexual y sadomasoquista. Entre sus actuaciones notables también se encuentran: Adaptation (2002), Confessions of a Dangerous Mind (2002), The Pornographer (2004). Y una, que particularmente me ha gustado mucho, Stranger Than Fiction (2006) que plantea una serie de consideraciones para la hora de sentarse a escribir. Casi todos estos proyectos fueron rechazados por las estrellas “AAA”. Pero es en donde me identifico más con estos hermanitos: en su gusto y en apostarle a lo raro y oscuro y retorcido. Estoy seguro de que voy a seguir viendo sus películas.
Creo que todo esto venía a que pronto se estrenará una versión cinematográfica de Where The Wild Things Are. Es dirigida por Spike Jonze, quien ha llevado a la pantalla esta serie de guiones de Charlie Kaufman cuya trama se me figura como dos espejos puestos frente a frente (Being John Malkovich, Adaptation). Nada más apropiado para un libro de tal identidad.
No sé si esto que les digo se refleje en mi obra, pero eso ya no me toca decilo a mí. Por lo pronto los dejo con un video de Bat For Lashes que me recomendó mi amigo Chuck Pereda y que arrojará mayor luz a esto que les comento.
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Aprovecho para felicitar a nuestro querido Cachorro de Agua, Carlos del Castillo, por haber obtenido el Premio Juvenil de Poesía Tamaulipas 2007. ¡Va un súper abrazo, querido Carlitos!
Un momento particular y muy especial fue el del año pasado cuando mi compañero y gran amigo Jorge Adam tuvo a bien invitarme al santuario de la Tortuga Lora en el municipio de Aldama, Tamaulipas.
Recuerdo que estuve a punto de rechazar la propuesta puesto que comenzaba a resfriarme después de un evento que habíamos tenido unos días antes. Al final, como a la media noche me decidí a acompañarlo.
No me imaginaba nada de lo que iba yo a hacer ahí. Y me sorprendí mucho cuando escuché las cifras y la importancia de ese lugar en ese preciso momento.
Andrés Herrera había filmado en 1947 (es decir, hace 60 años) la aparición de unas 40,000 tortugas que anidaban en esas mismas costas. No imagino la impresión de encontrar la playa tapizada de tortugas y lo extraordinario es que esta especie es la única en el mundo que desova durante el día. Para 1965, cuando se comenzó a patrullar la playa la población observada en la costa se redujo a unas pocas de miles En 2006 lo alarmante fue descubrir menos de 2,000 nidos. Y se debe a lo de ya todos conocido: explotación de huevos, saqueo de depredadores naturales, captura incidental en las redes de arrastre. La tortuga lora estaba prácticamente extinta.

Transcribo ahora (tomado de www.planetaazul.com.mx) lo que creo es verdaderamente una historia de éxito:
MÉXICO, D.F; 31 mayo 2007.- En un hecho histórico y sin precedentes, durante la presente temporada se han registrado más de 11 mil nidos de la especie Lepidochelys kempii, conocida como tortuga Lora, en las costas de Tamaulipas.
Lo anterior, explicó la responsable del Santuario Playa Rancho Nuevo, Gloria Tavera Alonso, se logró gracias a la implementación del programa binacional (México Estados Unidos) de protección para la tortuga Lora.
Dicho esfuerzo se suma al Programa Nacional de Conservación de Tortugas Marinas, encabezado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) con el apoyo de las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de Marina (SEMAR), así como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el gobierno del estado de Tamaulipas y el Fish and Wildlife Service de Estados Unidos, a través del Gladys Porter Zoo.
De igual forma, el gobierno del estado de Tamaulipas tiene a su cargo la administración, de manera conjunta con la CONANP, de los centros capacitación y educación sobre tortugas marinas en La Pesca y Tepehuajes.
Con jornadas de hasta 72 horas continuas, personal técnico de la CONANP, en su mayoría pobladores locales, realizan labores de monitoreo y manejo de los nidos, en tanto que personal de la SEMAR y PROFEPA realizan operativos de inspección y vigilancia a lo largo del litoral.
Los habitantes locales han tenido también un papel importante, en especial los estudiantes del Bachillerato Tecnológico Agropecuario del municipio de Aldama, quienes participan de manera comprometida en este programa, agregó Tavera Alonso.
La llegada de la tortuga más pequeña de los quelonios marinos en esta temporada se registró en marzo, sin embargo, fue hasta días pasados cuando salieron a desovar aproximadamente seis mil ejemplares en tres días. Únicamente el domingo 20 se registró un total de dos mil 500 ejemplares, por encima del registro histórico de mayo de 2006, cuando se registró un total de 2 mil tortugas.
La tortuga Lora es endémica de las costas tamaulipecas, en cada temporada llega a desovar, el mismo ejemplar, hasta en tres ocasiones del mes de abril al mes de julio y es la única que lo hace durante el día.
Cabe destacar que en las últimas horas se registró el desove, en Rancho Nuevo, de un ejemplar de Chelonia mydas, conocida como tortuga Verde, lo que representa un hecho sin precedente, toda vez que su temporada de anidación en las playas tamaulipecas inicia hasta el mes de julio. A ello, debe sumarse la existencia de seis nidos de Demochelys coriacea, conocida como Laúd, el quelonio marino más grande.
Esto significa que, actualmente, existen nidos de tres especies de quelonios marinos en costas del noreste: Demochelys coriacea (Laúd), Lepidochelys kempii (Lora) y Chelonia mydas (Verde).
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Como dato curioso para quien guste de la numerología y cábala, la visita la hicimos justamente el día 7 de julio de 2007 (7-07-2007). Es impactante el conjunto de todos los cuidados que se les brindan tanto a los nidos como a las recién nacidas. Guardería le llaman al área especial donde las preparan para el mar. Tuvimos el privilegio de colaborar en la liberación de unas mil tortuguitas. Parecen de plástico, se sienten igual. Huelen a sal.
Resulta satisfactorio que un esfuerzo binacional tenga estos trascendentes efectos. Me gustaría pensar en lo que podría significar una verdadera cooperación binacional para combatir la pobreza, la inseguridad, el hambre, las organizaciones criminales.
Por lo pronto aquí una muestra.
La Tortuga Lora es tamaulipeca y es en momentos como este en donde se siente el verdadero orgullo de serlo.
Reconocimiento a Gloria Tavera y a todo el equipo del Programa de Protección a las Tortugas Marinas y al Gladys Porter Zoo.
No puedo esperar a volver este próximo verano.

NOTA: Las fotos se las robé a Jorge Adam de su Facebook porque no me las ha enviado. Y ya va medio año.
Pies adoloridos adentro de los zapatos calientes. Rodillas desgastadas por los pasos entre el polvo y el asfalto.
La resequedad de la nariz conjugada con el hiriente vacío estomacal. El límite que se acerca de algo que termina. Rostros que no volveré a ver. Las calles. La caída del sol contra las casas de una ciudad. El calor en la piel y la gama de aromas a hidrocarburos.
Una montaña bajo el sol y entre el polvo que domina una ciudad como la última muralla por sortear. Bajo su sombra, un yo empequeñecido. Solo. Herido.
Un aire que no volveré a respirar. Un giro o más bien un tropiezo en el destino. Una caída.
Si es acaso el ángel que se cae o el coro de estrellas barridas por la cola de un cometa en el fondo de los tiempos.
Una sensación de manos sucias después de haber comido una hamburguesa.
Publicado en El libro de las percepciones, ejercicio dentro del taller El libro de todos los días impartido por Cristina Rivera Garza en Ciudad Victoria. Del 4 al 7 de diciembre.