Wednesday, March 12, 2008

Con Miss Marianne Moore (Traduttore)

 

Poetry

By Marianne Moore

I, too, dislike it.

Reading it, however, with a perfect contempt for it; one discovers in

it, afterall, a place for the genuine.

-:-

Poesía

Por Marianne Moore

A mí también me desagrada.

Aunque al leerla con absoluto desdén, uno descubre en

ella, después de todo, un lugar para lo genuino.

[Versión de Marco Antonio Huerta]

Posted by Marco Antonio Huerta at 19:43:27 | Permalink | No Comments »

Monday, January 28, 2008

Traduttore: One Art by Elizabeth Bishop

Bishop con Minnow, el gato gigante.

 

One Art

by Elizabeth Bishop

The art of losing isn’t hard to master;

so many things seem filled with the intent

to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day.  Accept the fluster

of lost door keys, the hour badly spent.

The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:

places, and names, and where it was you meant

to travel.  None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch.  And look! my last, or

next-to-last, of three loved houses went.

The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones.  And, vaster,

some realms I owned, two rivers, a continent.

I miss them, but it wasn’t a disaster.

-Even losing you (the joking voice, a gesture

I love) I shan’t have lied.  It’s evident

the art of losing’s not too hard to master

though it may look like (Write it!) like disaster.

-·-

Un arte

por Elizabeth Bishop

Dominar el arte de perder no es difícil;

plenas con la intención de perderse hay cosas tantas

que el perderlas no es desastre.

Pierde algo cada día. Acepta el caos

de las llaves perdidas, la hora malgastada.

Dominar el arte de perder no es difícil.

Prueba luego perder con creces, aún más rápido:

lugares, nombres y ahí dónde proyectabas

viajar. Nada de esto es un desastre.

Perdí el reloj pulsera de mi madre. Y he aquí

perdí la última o penúltima de mis tres amadas casas.

Dominar el arte de perder no es difícil.

Perdí dos bellas ciudades. Y más aún,

algunos reinos míos, dos ríos, un continente.

Los añoro, pero no fue un desastre.

-Hasta perderte (la voz risueña, el gesto

que adoro) no debí mentir. Es evidente

que no es tan difícil dominar el arte de perder

aunque se vea (escríbelo) como un desastre.

[Versión libérrima de Marco Antonio Huerta]

________________________

Hubiera deseado respetar las rimas de los tercetos y las internas (vaya que las hay). Pero en mis manos eso sí hubiera sido UN DESASTRE. Enjoy, y’all.

Posted by Marco Antonio Huerta at 21:05:00 | Permalink | Comments (3)

Friday, December 14, 2007

poema de Wislawa Szymborska

 

Hoy desperté con sabor a Szymborska en la boca. Recordé un poema que disfruté muchísimo al leerlo por primera vez. Así es como deseo escribir, con esta sencillez, la precisión y esta transparencia. Demasiada pretensión, la mía. Quisiera escribirle algo así de hermoso a mi hermana, algún día. Por lo pronto, va aquí este brevísimo homenaje con ajenísimo sombrero.

ELOGIO DE MI HERMANA

de Wislawa Szymborska

Mi hermana no escribe versos

y dudo que empiece de repente a escribir versos.

Lo sacó de mi madre, que no escribía versos,

y de mi padre, que tampoco escribía versos.

Bajo el techo de mi hermana me siento segura:

el marido de mi hermana por nada en el mundo escribiría versos.

Y aunque esto suene a obra de Adam Macedonski,

ninguno de mis parientes se dedica a escribir versos.

En los cajones de mi hermana no hay viejos versos,

ni recién escritos en su bolso.

Y cuando mi hermana me invita a comer

sé que no es con la intención de leerme sus versos.

Sus sopas son exquisitas sin premeditación

y el café no se derrama sobre sus manuscritos.

En muchas familias nadie escribe versos.

Pero si lo hacen, es raro que sea sólo una persona.

A veces la poesía fluye en cascadas de generaciones,

lo que crea peligrosos remolinos en sus mutuos sentimientos.

Mi hermana cultiva una buena prosa hablada,

y toda su escritura son postales de sus vacaciones

con textos que prometen lo mismo cada año:

que cuando vuelva,

me contará todo,

todo,

todo.

(Traducción de Gerardo Beltrán)

Tomado de Szymborska, Wislawa, El gran número, Fin y principio y otros poemas. Poesía Hiperión. Madrid, 1997

Posted by Marco Antonio Huerta at 14:29:28 | Permalink | Comments (1) »