Friday, April 4, 2008

Regalo de cumpleaños para La Doncella Dilatada (perdón, se me hizo tarde)

 

Only you

a Minerva Reynosa

y es que no miento

en medio del concierto

de la hora concertada

la certeza

la desidia

no se nos da

(ya lo sabías) el ser humanos

no

cuando alguien más nos mira

no

donde todos los demás y más aún

cuando violentamente lo deseamos

médula de esta díscola armatoste

que nos traza qué besar

y a dónde apuntaríamos el puñal

nuestro desdén

hay un jardín

siempre para ti

siempre

jamás

aunque alguien más lo ha dicho

y no fui yo

¿a dónde más

señora?

¿donde más

por qué mirar?

¿por quién?

dígalo usted

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Monday, March 31, 2008

Poema dedicado

 

Aconteció la noche en que se hizo la paz entre nosotros

confusion never stops

closing walls and ticking clocks

Chris Martin

este cuerpo que de mi nombre se conduele

una constancia irrebatible

papel sin entramado

acumulando ropa sucia aquella cama

de esta casa que no es mía

para que el taxi se detenga

justo al blanco en la mitad de aquella calle

sucia de hojas o rescoldos de un pasado

trenza que se hilvana cuando arquea

baúles de recuerdos en certeza

¿cuántas veces van? y ¿qué me importa?

tórrido retozo de oficina

con mano oculta aquí se toca

entre espejos

para no delatar los presagiosos

gruesas hebras que se escurren

y cuelgan de los hombros

¿qué sino la furia desprendida del deseo?

¿cuál es la adecuada intensidad?

¿y la frecuencia?

al cerrar la puerta juntas caen al suelo

como una ruleta de opción múltiple

alteración creciente desde el centro

armada con el otro

sucesión de tempranos que se funden

oprobio en el teléfono sonante

deleite de relojes

en cuarto a media luminaria

razones canceladas entre besos

sellos de oscura materia en humedades

dedos transitando cada celda de epidermis

crispan tantos vellos miembros enervados

lenguas consumidas en contienda desterrada

dictados forasteros los jirones de cabello

mareas embargan la braceada desde espaldas

pelusa entre los labios

yugo trabado para el corcel iluminado

altivez de brazos en las riendas

el puesto que tanto antes yo ocupaba

y así en la avanzada de espirales

las tropas del señor de los ejércitos

el golpe

proclamación de un evangelio rutilante

comisuras de una boca bien sabida

—si tú quieres

dije sí

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Saturday, March 15, 2008

Regalo para Óscar David López (¡feliz cumpleaños!)

 

De cómo desperté en la cama de E. L. sin (en realidad) proponérmelo

para Òudi-Ló

en su cumpleaños

un estallido en la frecuencia

urgente es el llamado aderezado

—es hoy en esta hora

y hasta acá

en ajenas potestades

madrugada

y más de dos

una fiesta sin convite

una minúscula cantante

anarquía de zarzuela

calidoscopio las semblanzas

ambarino cristal sin etiqueta

cuando indóciles pupilas

dan la nota del exilio y de los dones

derrochados en la curva de la épica

glóbulos por nervios en carrera

devoran como un trópico de cáncer

el mapamundi de ambos hemisferios

es que así nos transformamos

en un discurso interminable

letanía

saliva en la nariz y en las mejillas

a rayas las mejores prendas

a rayas el soplo entumecido

rayas desgajando la memoria

lodo a los pies de una mojada cebra

todo se sacude

cenizas piso alfombra las botellas

todo tiembla

la opción restante

es dejar fluir a la conciencia

entregarse

desatar del lastre los tirantes

y caer

porque

siempre he dependido de la bondad de los extraños

a la vuelta un peregrino que me invita

al mestizaje de armas líquidas

y creencias coludidas

porque después del tercer golpe

uno pierde la paciencia

y los genios de la sangre

el control

aunque casi siempre es un reloj

un cierre que se corre como agua

una partida que se traza innecesaria

transacción hacia otros plazos

pensamiento

resignación en la alborada

corriente subterránea de los cuerpos

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Wednesday, January 9, 2008

El Santo Job de Concha Urquiza

 

He aquí el que considero como el soneto más bello de la lengua castellana (sin perdones de los gongoristas y los quevedianos).

Concha Urquiza es poeta antes que nada, y después también, monja, comunista y maestra. Poesía marginal y limítrofe, una orquídea en el desierto, así la describe el poeta José Vicente Anaya en la reunión de su obra que está disponible en la tercera y la cuarta serie de Lecturas Mexicanas.

Me encantaría creer (como lo apuntó una muy querida Doctora y amiga) que Concha aún permanece sumergida en el Océano Pacífico donde desapareció.

Job

Y vino y puso cerco a mi morada
y abrió por medio della gran carrera

Fray Luis de León
Trad. Del Libro de Job

Él fue quien vino en soledad callada,
Y moviendo sus huestes al acecho
Puso lazo a mis pies, fuego a mi techo
Y cerco a mi ciudad amurallada.

Como lluvia en el monte desatada
Sus saetas bajaron a mi pecho;
Él mató los amores en mi lecho
Y cubrió de tinieblas mi morada.

Trocó la blanda risa en triste duelo,
Convirtió los deleites en despojos,
Ensordeció mi voz, ligó mi vuelo,

Hirió la tierra, la ciñó de abrojos,
Y no dejó encendida bajo el cielo
Más que la obscura lumbre de sus ojos.

19 de julio, 1937.

 Concha Urquiza (1910 - 1945)

He aquí un mayor comentario de la maestra Elsa Cross en torno a la reedición de su obra completa: http://www.jornada.unam.mx/2001/12/16/sem-cross.html

Urquiza, Concha, El corazón preso, Edición de José Vicente Anaya, DGP-CNCA, México, 1990. (Colección Lecturas Mexicanas, Tercera Serie, 21)

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