Primera vez con Cristina
Primera vez con Cristina: La muerte me da, y en pleno sexo. Más allá de lo que se pueda creer, la primera obra entera y formal (¿?) que leo de la mano de Cristina Rivera Garza. Antes algunos cuentos y pocos poemas.
La muerte me da. Thriller dicen unos. Novela, ¿contemporánea? Muy. Una semana hace que la terminé. Quince días fueron de mi vida, con una muy Querida Doctora, una Detective del Departamento de Investigación de Homicidios, una Periodista de la Nota Roja (que en realidad), el joven apuesto Valerio, y la Increíblemente Pequeña. Y sobre todos ellos, como una gasa inmanente, Alejandra Pizarnik. La fatídica prosa de Alejandra.
Violencia, sí: mucha. Y mucho de gris y negro: polvo, nubes, calcetines, monóxido, viento, frío. La búsqueda y el lanzarse hacia otro cuerpo. Las fuentes múltiples y la realidad amplificada. Y al cerrar el libro es la sensación de desamparo. Las ganas de todavía más. Y desde entonces.
Sólo me resta concordar con El-Único-Hulk-En-Cautiverio: “éste es un libro muy chingón.” (sic)
RIVERA GARZA, Cristina, La muerte me da. Tusquets Editores, México, 2007. (colección Andanzas)

